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14 de noviembre de 2006 /
Redacción Whisky /

 

 


MIEDOS

Ale, esto me lo factura

Prohibido subir personas con manos al avión
Las nuevas medidas de seguridad también prohíben el equipaje de humanos

Arístides Crowe
, Aeropuerto de Tanzanika – Las ansias de manipulación y control por parte de nuestros dirigentes les ha llevado a aprobar medidas harto restrictivas en todos los transportes masivos de pasajeros. Concretamente en los aviones -cuyas medidas de seguridad han sido tan criticadas desde que los hermanos Wright se estrellaran por primera vez- ahora se prohíbe el transporte de otras personas, ya sea bajo coacción o por voluntad propia (previa ingesta de somníferos variopintos), enteritas o con las facultades mentales diezmadas. De aquí se deduce que no podremos obligar nunca más a nadie a subir bajo amenaza de muerte, ni apalearlo hasta la extenuación para que se doblegue ante nuestras exigencias. Tampoco podremos subir navajas o armas automáticas como equipaje de mano, cuando estamos en nuestro pleno derecho de podernos defender a tiros si la azafata nos sirve un mal café. Parece broma, pero incluso se puede considerar delito hacernos con una bomba de relojería y explosionarla en pleno vuelo, algo que se ha hecho durante generaciones y generaciones, y nunca antes ningún pasajero o tripulante se había quejado. Es posible incluso que si el vuelo llega a su destino sin hacer escala en algún país centroamericano para recoger a un narcotraficante fugado, esto se considere como algo “políticamente correcto”.

Para que los vuelos discurran lo más insulsos posibles, la medida más significativa es la que prohíbe el acceso al avión con las manos puestas: los recortes obligarán al recorte de falanges, dedos y manos enteras, tanto de pasajeros como de polizones, antes de subir al aparato. Para ello, se instalarán diversas guillotinas de mago, con vistas a que el trámite se haga lo menos sangriento posible.

Estas medidas no han sentado nada bien en círculos viciosos reducidos: no hay que olvidar nunca que los terroristas también son personas, con inquietudes, sueños y anhelos; no se debería coartar un alma libre con leyes insultantes y poco carismáticas. Por un mundo lleno de explosiones, levantemos nuestras Luger y disparemos un tiro al aire en señal de protesta por el triste y aburrido futuro que nos espera.



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