/SUSCRÍBETE


 

 

 


WHISKYREPORTAJE
Tejones en la NASA


Un tejón hembra experimentando con cobayas...

Arístides Crowe
y Pamela Willer, Universidad de Michigan / Traducción: María Rebolledo

Aún guarda la NASA un sala sella y precintada, cuya utilización fue prolífica en los años 60. En esa habitación, ahora repleta de telarañas y polvo, 7 tejones hembras desarrollaron el complejo sistema rotor que permitió al Apolo 11 surcar el espacio y posarse sobre la Luna el 20 de julio de 1969. Nos lo cuenta todo el investigador septuagenario Kevin McAlvin, en aquellos tiempos sólo un simple aprendiz de astrofísica:

“Yo me pasaba tardes enteras en la NASA, aprendiendo mi oficio y alucinando con el LSD. Aquellos 7 tejones hembras eran mis profesores; de ellas lo aprendí todo: el funcionamiento de la cápsula madre, la dinamo de posición Alfa, el cambio de marchas aeroespacial, la cuarta válvula Knickenmaas-Hopfelberg, las fórmulas del vuelo a través de la órbita espacial... ¡Todo! Ellas trabajaban en el sistema rotor del Apolo 11, y mientras tanto me adiestraban para que en el futuro yo diese la cara ante la prensa. ¿Se imaginan la vergüenza de la NASA si ha de admitir que 7 tejones (encima, mujeres) realizaban el trabajo que no supieron hacer 40 hombres guapos y republicanos diez años antes. Aquellos tejones hembras fueron una bendición y un regalo del cielo. Sin ellas, el hombre yanqui jamás hubiese pisado la Luna el primero. Tuvimos suerte de que en Rusia no haya tejones...”.

SIGMUND FREUD Y LOS TEJONES

LA TERRIBLE VERDAD

EL ANIMAL

UN HECHO AÚN MÁS IMPACTANTE QUE TODO LO ANTERIOR

EL HOMBRE QUE MÁS SABE DE TEJONES

TODO LO QUE NOS HAN QUERIDO ENSEÑAR

CRÉDITOS

 

 






Volver al Whisky
/ Colabora / Contacto

   


/
Publicidad





©EL MUÑECO WHISKY / Aludidos: info@elmunecowhisky.com